Negocios Industriales

Piensa, después contesta. Así encontrarás empleo

Piensa, después contesta. Así encontrarás empleo

Un error muy común a la hora de buscar empleo es no darle la importancia suficiente a las respuestas que le damos a la persona encargada del reclutamiento de personal, situación que puede ser costosa para quedarnos con la vacante. Todo lo que sale de nuestra boca es analizado, dice mucho sobre ti, incluso lo que no dices también puede ayudarles a conocerte más. Por eso es importante que cuando asistas a una entrevista, te prepares ante las posibles preguntas que te podrían hacer.

Si buscas en internet hay muchísimos blogs y páginas especializadas que te ayudarán a darte una idea de los cuestionamientos más frecuentes que te hace la gente de recursos humanos, lo que te servirá como guía para tu examen, y por examen me refiero a la entrevista. No debes memorizar tus respuestas, pues no sabes cómo te harán la pregunta, si será la misma o la modifican un poco. Sólo ten una idea para después puedas hacerle las correcciones necesarias si el caso lo amerita.

Para que pueda funcionar tu ‘acordeón mental’ es fundamental que sepas escuchar, de lo contrario toda tu estrategia se podría derrumbar. No pienses antes de que te hagan la pregunta, escúchala con atención, permite que tu cerebro la procese, después piensa en tu respuesta y luego la revelas. Es un proceso bastante rápido para la mente y que te será de gran ayuda al estar sentado frente a la persona que definirá si te quedas o te vas.

Hay ocasiones en las que no entendemos lo que nos preguntaron y aquí es cuando debemos tomar una decisión. Podemos responder con base en lo que entendimos o preguntar sobre lo que nos haya generado dudas. En mi primera entrevista me sucedió que me preguntaron sobre mis áreas de oportunidad, un término que había escuchado un par de veces pero que no sabía con exactitud lo que significaba, por lo que le pregunté a qué se refería. La joven que me estaba entrevistando me respondió que se refería a las áreas en las que podía mejorar, básicamente te preguntan por tus defectos de una forma amable. Así pude contestar correctamente, ya que antes de hacerlo pensé en decirle que las áreas de mi profesión en las que creía tener oportunidad de entrar. Hubiera sido aún más vergonzoso.

Es muy importante ser honesto a la hora de hablar con tu futuro empleador, pero esto puede ser un arma de doble filo. Hay veces que ser muy directo puede no ser lo mejor. Por ejemplo, en una ocasión a un amigo mío le preguntaron por qué quería cambiar su actual trabajo, él simplemente respondió con la cruda verdad. “No me valoran lo suficiente, necesito mejorar y ahí me están quitando oportunidades. No creo que valga la pena seguir ahí”. Fue sincero, pero muy rudo con su actual trabajo. Eso los reclutadores podrían tomarlo como una señal de que se expresa mal del lugar que le dio una oportunidad, así que lo mejor podría ser maquillar la verdad, adornarla. Puedo haber dicho: “Necesito crecer aún más, en un lugar que me lo permita. Creo que he cumplido mi ciclo en mi actual empresa”, lo mismo pero más bonito.

Así que ya lo sabes, piensa antes de hablar, tómate tu tiempo si es necesario y ve sin miedo a las entrevistas, que el trabajo de tus sueños te espera.