Negocios Industriales

Oportunidad en Kamchatka

Oportunidad en Kamchatka

Hace seis años nos enteramos que el gobierno ruso de Vladimir Putin estaba dando una hectárea gratis – en Kamchatka – a cualquier ciudadano ruso que la quisiera para hacer con aquel pedazo de tierra lo que les plazca, algo que sorpresivamente no ha tenido la respuesta que había planeado desde un principio. La razón por las cuales se están dando estas tierras de manera gratuita a los ciudadanos rusos  se debe a que aquella zona, localizada en el extremo oriente ruso, se encuentra muy despoblada por la misma razón de su locación remota.

Si bien el gobierno ruso da esta hectárea de manera gratuita, estas también vienen sin ningún tipo de fuentes energéticas básicas como luz; agua; electricidad y todo lo demás lo que le hace una locación muy difícil para el ser humano del siglo 21. Sin embargo, nada es imposible cuando se cuenta con dinero, algo que en nuestro caso, debido a nuestros inversionistas, tenemos de sobra.

Al escuchar sobre estas tierras, inmediatamente hable con mis socios y les propuse una idea que hoy en día esta materializada.

Al escuchar esta oportunidad, pude calcular que la posición remota del lugar era una dificultad de la misma manera que era una ventaja ya que la dificultades del terreno representaba también una  cierta exclusividad de acción sin competencia alguna, es decir un sueño hecho realidad para todo visionario.

Debido a que la locación se encuentra en las costas del mar de Okhotsk mismo que tiene conexión en su lado sur con el mar de Japón mismo que tiene una conexión con el mar de China, se es posible tener comercio con toda hacia y convertirse en un proveedor de la zona de algún producto bueno, como es el nuestro.

Por esta razón les propuse a nuestros socios el montar una fábrica de varillas de acero para poder proveer al mercado Japonés de estos productos ya que tienen un programa de construcciones nuevas en todas sus principales ciudades en ese entonces recién anunciadas las licitaciones.

Al plantear la idea a la mesa ejecutiva de nuestra empresa, la mayoría de nuestros socios estuvo de acuerdo que algo había que hacer con esta situación –oportunidad, para lo que yo ya tenia una respuesta de antemano.

Lo primero que había que hacer era encontrar una manera de hacernos de esta tierra ya que los extranjeros no pueden comprar tierra en Rusia ni Ucrania, por lo que había que conseguir a un ruso que nos ayudara algo que ya tenia y quien había aceptado el tomar esta tierra y dejarnos operan nuestra compañía en ella por el 10%   de nuestras utilidades.

Cuando los socios se enteraron de esto,  me dieron luz verde para concretar el  proyecto en su totalidad.

Hoy en día, tan solo seis años mas tarde tenemos nuestra fábrica operando con una exclusividad en Japón en todas sus construcciones públicas.